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Francisco Carrión

HISTORIAS

“Europa está penalizando al turismo egipcio”

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HISHAM ZAAZOU

Ministro de Turismo egipcio

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Un optimismo cargado de cautelas deambula por los pasillos del Ministerio de Turismo egipcio. La ola de violencia que desencadenó el golpe de Estado del pasado julio ha arruinado un sector clave, que genera el 11,3% del PIB y uno de cada ocho empleos. El derrocamiento del islamista Mohamed Mursi sajó abruptamente una recuperación en curso tras dos años de inestabilidad. En el primer semestre de 2013, la tierra de los faraones recibió 5,7 millones de turistas –una subida del 9,6% respecto el año anterior– e ingresó más de 3.000 millones de euros. Ahora, con la ocupación hotelera bajo mínimos en las ciudades monumentales del Nilo o en los centros vacacionales del Mar Rojo, el ministro de Turismo, Hisham Zaazou –quien ya ocupó la cartera durante la presidencia de Mursi–, afronta la tarea de ahuyentar la maldición.

Pregunta.- El país ha atravesado uno de los periodos más sangrientos de su historia reciente. ¿Qué repercusión ha tenido en el turismo?

Respuesta.- El impacto ha sido muy profundo. El sector iba relativamente bien hasta la revolución del 30 de junio pero los incidentes posteriores y las recomendaciones de no viajar lanzadas por los gobiernos, especialmente europeos, han provocado una caída drástica de las llegadas. Hemos sufrido una caída del 50% de la ocupación en comparación con el mismo periodo del año anterior, que no fue una gran temporada. El mercado europeo es clave porque concentra el 70% de nuestro negocio.

P.- Los turistas españoles no son una excepción…

R.- España es un mercado muy importante para Egipto pero, a diferencia del resto de turistas europeos, los españoles no disfrutan de nuestra oferta de sol y playa porque ya tienen magníficas playas en Canarias, Mallorca y otros lugares de la costa. Son clientes del paquete clásico: visitan El Cairo y las pirámides y recorren el Nilo y lugares como Luxor y Asuán. Desgraciadamente las imágenes difundidas por las televisiones han despertado el miedo. Yo comprendo las razones de los turistas para aplazar o suspender el viaje a Egipto pero la vuelta gradual a la normalidad debe reactivar el flujo. 2014 será un muy buen año.

P.- Con la actual exclusión política de los islamistas, ¿le preocupa que los grupos más radicales recuperen los ataques terroristas contra objetivos turísticos de los 80 y 90?

R.- De momento descarto ese escenario. Al Gamaa al Islamiya, responsable de esos ataques en el pasado, ha rectificado su modo de actuación y se halla lejos de esa respuesta violenta. Y en cuanto a los Hermanos Musulmanes, en cuanto se estabilice la situación se abrirá un diálogo con todas las facciones que contribuirá a restablecer la calma, especialmente en El Cairo.

P.- Fue ministro durante el mandato de Mursi. ¿Era su Gobierno una amenaza para el turismo?

R.- No. No rechazaban el turismo pero la pertenencia del ex presidente y algunos ministros a un grupo religioso ayudó a que otros extremistas tuvieran voz en los medios de comunicación.

P.- ¿Cuáles son los retos ahora?

R.- Nos enfrentamos a desafíos mayores que durante la presidencia de Mursi porque existe una respuesta internacional muy negativa contra el país. Hay al menos tres retos: eliminar las alertas de no viajar; cambiar las imágenes y percepciones de la audiencia internacional y recuperar el número habitual de visitantes en el periodo más corto posible.

P.- Es muy crítico con las advertencias difundidas por gobiernos y organismos internacionales desaconsejando viajar a Egipto…

R.- Es que es un asunto político que coincidió con un mes de vacaciones como agosto. Vamos a comenzar una campaña de contacto. Con las embajadas extranjeras en El Cairo para pedir que levanten esas recomendaciones, y con los turistas internacionales para que presionen a sus gobiernos. Los países europeos adoptaron estas medidas sin tiempo para observar la evolución de los acontecimientos y están penalizando al pueblo y agravando las penurias económicas de los cuatro millones de egipcios que viven directamente o indirectamente del turismo.

P.- ¿Se puede reactivar el sector con la enésima bajada de precios?

R.- Tenemos ofertas a un precio realmente atractivo pero es muy difícil mantener ese nivel. Bajar los precios es una reacción normal para recuperar negocio pero no es una buena estrategia para la calidad. El gasto medio del turista es muy bajo. En 2010, por ejemplo, era de 85 dólares por persona y día. Hoy son 60.