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Francisco Carrión

HISTORIAS

Locos por el general

Canciones como ésta son desde aquel día la banda sonora de millones de egipcios. Melodías pegadizas cargadas de ardor guerrero que causan furor incluso cuatro meses después. Las letras celebran el golpe de Estado y la hazaña de un ejército que arrancó el poder a los barbudos y despachó al islamista Mohamed Mursi, el primer presidente elegido en las urnas en la historia del país. Su runrún suena sin pausa en las radios y la televisión, ameniza los barcos discoteca que surcan el Nilo cada noche y se ha convertido en el tema más cotizado de las bodas. La estrella de todas las canciones es Abdelfatah al Sisi, el comandante en jefe de las fuerzas armadas. Como nos cuenta Ali Menufi, catedrático de Literatura española en una universidad de la capital, su figura se ha convertido en un refugio para parte de la población.

 La Sisimanía es el último grito. No solo triunfa en la música. También hay chocolatinas y dulces con el nombre del general; camisetas y joyas como las que vende Nervine en un taller del turístico bazar cairota de Jan el Jalili.

En su taller y las tiendas cercanas, el rostro de Al Sisi aparece por todas partes. Su figura, elevada a héroe por la maquinaria estatal, proyecta cada vez más dudas e interrogantes. ¿Será Al Sisi el nuevo presidente? ¿El hombre que recupere el régimen militar de Naser, Sadat o Mubarak? En las calles egipcias, hay ya varias campañas que le suplican que participe en las elecciones presidenciales. Pero ese es, de momento, otro cantar.