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Francisco Carrión

HISTORIAS

“Los tanques no pueden elegir al presidente”

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MOHAMED EL BELTAGUI

Secretario general de La Libertad y la Justicia

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A Mohamed el Beltagui le crecen las causas judiciales. Antes de que los generales entraran en escena, afrontaba una querella por insultar a la magistratura. Ahora, los litigios superan la decena. “Se me acusa de asesinar manifestantes, estar en posesión de armas y explosivos, dañar la economía del país o atacar instalaciones militares”, recita a EL MUNDO este prominente dirigente del brazo político de la Hermandad.

Ayer, además, la Fiscalía congeló sus activos. El Beltagui, médico de 50 años, fue líder estudiantil en los 80 y parlamentario en las postrimerías del régimen de Mubarak. Y ahora padece déjà vu. “Me levanto pensando que estoy viviendo una pesadilla. No soy el único”, confiesa. Para evitar su arresto, lleva días instalado junto a otros líderes del grupo en la acampada de Rabea al Adauiya, en el distrito cairota de Medinat Naser. “Resistiremos hasta el final”, dice.

Pregunta.– Mursi negó durante semanas la posibilidad de un golpe militar. ¿Pecó de ingenuidad?

Respuesta.– Sí. Se equivocó al confiar en Abdelfatah al Sisi [comandante en jefe de las fuerzas armadas]. E incurrió en otros tres errores: se fió de unas instituciones estatales que urdieron a sus espaldas este golpe; no pudo convivir con el resto de fuerzas porque se negaron a cooperar y no fue capaz de descubrir a egipcios con talento.

P.– El miércoles se cumplen dos semanas del derrocamiento de Mursi y su situación continúa siendo muy confusa…

R.– Es un problema cada vez mayor porque el ejército le mantiene secuestrado y está haciendo lo contrario a lo que en los últimos días el pueblo ha expresado en las calles. Los militares deben servir a la gente.

P.– Alemania y Estados Unidos han solicitado su liberación…

R.– Es un intento de reparar el daño que han cometido. EEUU colaboró en la ejecución del golpe militar y lo impulsó a través de su embajadora en El Cairo. Ahora se enfrentan a un dilema histórico: un presidente elegido democráticamente está secuestrado. Y con la llamada a liberarle, pero no a restituirle, sólo buscan lavar su imagen. La diplomacia internacional calla porque considera que sus intereses están con los golpistas.

P.– ¿Qué mensaje le enviaría al ministro de Exteriores español?

R.– Él y el resto de los cancilleres europeos se han declarado abiertamente en contra de los pueblos árabes. Pero sus mentiras fracasarán. Siempre ensalzan la democracia, los derechos humanos y las elecciones, pero cuando Egipto ha tenido comicios, democracia y derechos humanos lo rechazan. Es un acto de hipocresía que persigue beneficios a corto plazo. El pueblo egipcio ya no confía en los gobiernos europeos.

P.– ¿Aprobaría la Hermandad la celebración de elecciones presidenciales anticipadas o de un plebiscito que decida la continuidad de Mursi?

R.– No ponemos objeciones pero esas dos opciones deben tener lugar con las garantías de un Estado que tiene un Parlamento como la Shura [Cámara Alta disuelta], un presidente legítimo y una Constitución.

P.– El primer ministro Hazem el Beblaui asegura que les ha ofrecido formar parte del nuevo Gobierno…

R.– No podemos participar en un Gobierno nulo y menos cuando se nos ataca, encarcela y se nos trata como si fuéramos terroristas.

P.– ¿Cuál es la estrategia entonces?

R.– No existe estrategia como tal. La gente está preparada para resistir en la calle durante mucho tiempo. No vamos a aceptar el regreso al régimen de la tortura, el arresto y el partido único. Mursi no es la cuestión central sino el respeto a la voluntad del pueblo. Es inadmisible un presidente colocado por los tanques.

P.– La situación en el Sinaí ha empeorado desde la caída de Mursi. ¿Guarda alguna relación?

R.– Los Hermanos no tenemos nada que ver, pero forma parte de la ira del pueblo contra el golpe. Si la asonada fracasa, la furia cesará.