instagram arrow-down
Francisco Carrión

HISTORIAS

“Occidente empuja a los musulmanes a la ‘yihad'”

[pullquote]

MOHAMED AL ZAWAHIRI

Dirigente yihadista y hermano del líder de Al Qaeda

[/pullquote]

 

Ser el hermano menor de Ayman al Zawahiri, el cabecilla del islamismo armado y globalizado, sería una losa insoportable salvo si -como sucede- se comulga con la red escurridiza que durante la última década ha sembrado el terror y ha puesto en jaque a Occidente. Al igual que el sucesor de Osama Bin Laden, Mohamed nació en el acomodado distrito cairota de Maadi y en 1981 fue juzgado por el magnicidio del entonces presidente Anuar el Sadat. Trabajó de ingeniero en Arabia Saudí, Sudán, Yemen o Azerbaiyán hasta que los servicios secretos egipcios le cazaron en Emiratos Árabes Unidos en 1999. La justicia militar le condenó a la horca. Entonces su rastro se desvaneció en las mazmorras de la dictadura de Hosni Mubarak.

En marzo de 2011, alcanzado por el triunfo de Tahrir, Mohamed recuperó una fugaz libertad porque, en el lapso de tres días, fue arrestado y sometido a un nuevo proceso que concluyó el pasado marzo con la absolución. A sus 59 años, asegura no pertenecer ya a la Yihad Islámica egipcia -fagocitada por Al Qaeda en 1998- pero peregrina por los platós como adalid de un salafismo yihadista que propugna la lucha bélica contra infieles y apostatas como modo de regresar al paraíso perdido del islam primitivo.

Pregunta.- Con la muerte de Bin Laden y otros destacados dirigentes de Al Qaeda, EEUU busca descabezar la organización. ¿Está Al Qaeda amenazada?

Respuesta.- Al contrario. Es una estrategia contraproducente. El asesinato de sus líderes sólo sirve para fortalecer la ideología de Al Qaeda pues su poder no reside en personas concretas ni armas sino en su ideario. El ataque contribuye a sumar partidarios y expandir aún más su pensamiento. Incluso si los estadounidenses lograran matar a todos sus miembros, nunca vivirán en paz. Habrá miles dispuestos a reemplazarles y continuar la labor de Al Qaeda.

P.- El pasado mes la enseña negra de los grupos yihadistas llegó a ondear en las legaciones estadounidenses en Túnez, Libia, Yemen o Egipto. ¿Una señal de la propagación de su mensaje?

R.- Al Qaeda no está detrás de lo sucedido en las embajadas ni de sus manifestantes pero las acciones occidentales, especialmente las de los norteamericanos, están empujando a los musulmanes hacia el camino de la yihad (guerra santa). Nos están condenado a tomar una única dirección. En Siria, por ejemplo, ¿quién lidera la guerra contra el régimen de Asad? No es Al Qaeda sino musulmanes corrientes que responden con violencia a la violencia del Estado.

P.- Pero en Siria la presencia de muyahidin (guerreros santos) extranjeros y la actividad de las milicias yihadistas como Jabhat al Nusra (Frente de Apoyo) resultan ya evidentes…

R.- Son los líderes del levantamiento. Dirigen al resto en la batalla contra Asad y estoy seguro de que desempeñarán un papel destacado tras la victoria. Es difícil establecer el número preciso de yihadistas en Siria pero resultarán decisivos en el futuro del país y, si los estadounidenses son inteligentes, tendrán que darles apoyo. Hay que abrir una nueva página y permitir a los pueblos musulmanes que elijan a los islamistas.

P.- Usted dice tener una propuesta de paz entre Occidente y la Umma (comunidad musulmana).

R.- Sí. Me ofrezco a ser mediador entre ambos y a desactivar una enemistad que sólo beneficia a ciertas élites que dominan el poder y la economía en Occidente. Para nosotros, lo más grave es que alguien interfiera en nuestras creencias y trate de evitar la aplicación de la sharia (ley islámica). Yo propongo una solución: los ejércitos occidentales deben abandonar territorio musulmán; sus países tienen que dejar de amparar a los gobernantes musulmanes que oprimen a su pueblo y de inmiscuirse en nuestra legislación así como liberar a los islamistas que permanecen en cárceles occidentales. A cambio, nos comprometemos a no atacarles y a proteger a los europeos y estadounidenses que residen legalmente en nuestros países.

P.- ¿Cree que su hermano Ayman aceptará tal pacto?

R.- Llevo mucho tiempo sin comunicarme con él pero le conozco bien y sé que estaría de acuerdo con una iniciativa que respeta nuestra religión y cumple con los intereses de los musulmanes. Occidente también lo aprobará si es sensato y quiere que su gente viva plácidamente sin dedicar el dinero a armamento y encaminarse al fracaso económico. Los europeos no deberían actuar como agente del lobby estadounidense, formado por republicanos y fabricantes de armas, que desean lanzar al planeta al conflicto bélico para seguir lucrándose.

P.- El yihadismo ha convertido Al Ándalus en un espacio mítico de reconquista…

R.- Realmente no queremos hablar de pasado pero, si Europa continúa interviniendo en nuestra realidad, habrá grupos que desempolven el pasado y recuerden el dolor de los musulmanes tras el ocaso de Al Ándalus. Por eso nos conviene acordar el respeto mutuo. Pero, en cambio, si hablamos de reacción no existen las fronteras. EEUU es un lugar lejano que se ha convertido en el primer enemigo. La violencia de Al Qaeda está justificada porque no llevó a cabo el 11 de Septiembre para conquistar América sino como reacción al asesinato de inocentes en Afganistán o Irak.