instagram arrow-down
Francisco Carrión

HISTORIAS

Una sátira contra Mahoma incendia el mundo musulmán

 

[highlight]¿Cómo puede una película tan vulgar con un mensaje deliberadamente provocativo incendiar el mundo musulmán?[/highlight] Eso mismo me pregunto yo, me responde un politólogo árabe. El vídeo enfureció a los egipcios, hizo correr la sangre en Yemen y sirvió tal vez de cortina de humo para un brutal asalto al consulado de la ciudad libia de Bengasi. Justo la respuesta violenta que buscaban los creadores de la cinta, un grupo de cristianos egipcios residentes en Estados Unidos.

[pullquote align=”right”]Una oportunidad de oro alentada además por la venganza y por una transición caótica donde la ley y la cordura están a menudos ausentes. [/pullquote]

La obra –repugnante y censurable, como la calificó ayer Hillary Clinton- es una trampa en la que muchos musulmanes han caído animados por la furia catódica de los salafistas, que predican el regreso a los ancestros del islam. Desde Marruecos a Irán, pasando por Túnez, Sudán o los territorios palestinos. Una ira regional para la que la película ha sido la última tecla. Un combinación explosiva de amor al profeta, religión usada como identidad y desquite contra Estados Unidos y un mundo que consideran injusto.

En el caso de Egipto, la madre del mundo árabe, la lucha está encabezada por extremistas con escasa cultura religiosa y varios cientos de jóvenes fácilmente manipulables. Una oportunidad de oro alentada además por la venganza y por una transición caótica donde la ley y la cordura están a menudos ausentes.

El resultado es un material perfecto para que las hogueras ardan. Hoy viernes, tras tres días de disturbios callejeros, los Hermanos Musulmanes han convocado manifestaciones pacíficas por todo el país. El desafío será precisamente demostrar al mundo que hay lugar para protestas organizadas que no tuerzan los renglones y se instalen en la anarquía.

Desde El Cairo, para EL MUNDO EN ORBYT Francisco Carrión